Kiwi Ears Quartet: Cuatro drivers, cuatro afinaciones.
¡Hola Comunidad!
Llega el turno de hablaros de mis experiencias con uno de esos monitores de Kiwi Ears que más pasan desapercibidos por encontrarse entre dos aguas: Quartet.
Precio: 95€-110$
Pros:
-Sonido divertido, enérgico y adictivo.
-Graves con rumble físico y buen slam.
-Los medios no se quedan muy atrás.
-Las voces no dejé de sentirlas bien articuladas.
-No sentirás fatiga auditiva.
-Cuatro perfiles sonoros distintos mediante switches.
-Capacidades técnicas competentes.
Contras:
-La resolución de la tonalidad general es simplemente promedio, no destaca.
-Puedes sentir que te falten agudos.
-Los detalles de las canciones puedes pasarlos por alto.
Accesorios:
-Dos cápsulas.
-Tres sets de ear tips tamaños SML.
-Pinza para los switches.
-Cable con terminación 0.78mm y conexión 3.5mm.
-Manual de usuario.
-Estuche de transporte y almacenaje.
Comodidad, diseño y construcción:
En términos de construcción, este modelo de Kiwi Ears presenta un conjunto fabricado en resina, correctamente rematado y con una placa frontal con un colorido morado que capta miradas.
La ergonomía es simplemente correcta y agradezco no haber sufrido puntos de presión que levantaran dolor en mis orejas, pero, cuidado, las cápsulas son de tamaño medio-grande y no a todo el mundo puede sentarle bien. Aún así, la forma del IEM evita las aristas con curvas suavemente redondeadas.
La inserción en el canal auditivo fue correcta, ayudado por las ear tips de stock negras de conducto rojo, que fijaron los monitores de manera placentera, logrando un sellado perfecto gracias a su suficiente elasticidad, evitando fugas y entradas de sonido.
El cable, marca de la casa y que podemos encontrar tanto en modelos de gamas más bajas como más altas, es delgadito, de apariencia más barata que no va en consonancia a lo que se espera por un set de este precio. No obstante, su función de no molestar, no enredarse y, sobre todo, no producir tirones cuanto estaba en movimiento. Si me habéis leído más veces, con el paso del tiempo me he ido decantando por cables finos: son más cómodos para mi día a día.
Aspectos técnicos:
-Configuración de 2DD+2BA.
-Impedancia de 32 ohms.
-Sensibilidad de 110dB.
-Respuesta declarada 20hz-20khz.
Emparejamiento para las pruebas:
-Posición de switches 1-1.
-Fuente cálida/neutral.
-Ganancia establecida en medio.
-Ear tips de stock negras con conducto rojo.
-Cable de stock 3.5mm.
¿Qué hacen los switches?
Bien, mi preferencia para este set fue la configuración 1-1, donde el bass y agudos están ligeramente más elevados. Las voces quedan algo más atrás que en otras configuraciones.
1-0: configuración más oscura, donde la calidez crece y el cuerpo de bajas y medias aunmenta.
0-1: más claridad general en medios y voces, que dan un paso al frente. Más sensación de apertura.
0-0: los medios son protagonistas absolutos pero el carácter general no es tan enérgico.
Firma sonora:
Empezando, como siempre, por el rango de frecuencias más bajas, encuentro una sensación muy gratificante, tanto por envoltura como por golpe bruto. Me explico un poco mejor: no busca aplastarte la cabeza, pero sí tiene una rotundidad bien medida, donde se nota la viveza, una textura adecuada y, algo que agradezco bastante, una base bien limpia.
El grave medio se hace notar, pero más con control que invasor sobre otras frecuencias. Cuando se le llama, responde con gran impacto, rápido, preciso, nunca orientado hacia algo puramente analítico, pero si sintiéndose satisfactoriamente adictivo, sin caer nunca en el aburrimiento.
Es una zona bastante enfocada en acompañar, con firmeza, con una musicalidad bien pensada pero sin dejarse llevar por un sonido pedante o extremadamente complaciente.
La zona media también muestra la personalidad de estos Quartet, donde y, contra cualquier idea preconcebida que tenía sobre este set de IEMs, hay una claridad que destaca por su finura y una presentación instrumental muy natural. No suena apagado y brinda un ligero acercamiento hacia lo analítico donde los elementos respiran y fluyen con facilidad. La presencia es adecuada, sin empujar los medios hacia un terreno demasiado frontal, mostrándose coherente, desvelando la intención de la pista pero sin intimidad, con espacio que permite fluir y separar las capas.
Centrándonos en la zona más alta del gráfico, la energía está presente, pero quiero dejar claro que estos Quartet están afinados para no sonar agresivos. Brillo hay, pero percibo una orientación clara hacia ofrecer más espacio y definición que para rescatar detalles.
Definitivamente me agradan porque mantienen esa chispa de emoción y apertura que no convierten tus sesiones en algo fatigante o molesto, pero, las cosas como son: no es un set muy revelador. Tampoco quiero que se me malinterprete, pude disfrutar de los agudos, no son tímidos si no que su valor reside en la ligereza, frescura y cierta elegancia relajada.
Pasando al terreno de las voces, la construcción de las voces masculinas muy graves es sólida, con bastante peso emocional y articulación, con una tímbrica muy cercana a lo que podemos calificar como natural, sin engrosamiento artificial. Las masculinas normales llegan, también, a esas cotas de apreciarse naturales, equilibradas, cercanas, con un peso adecuado y, en cuanto a las femeninas, brillan con buena intensidad, conservando un registro con identidad propia.
Técnicamente, los Quartet, son competentes, donde el éxito de la afinación radica en el orden de la escena que, desde mi percepción, no busca ni consigue un tamaño inmenso, pero si lo suficientemente espaciado para que no sientas estar en una caja encerrado. Hay separación y una buena distribución desde la que percibir una colocación suficientemente acercada de los elementos sonoros y que ninguna capa se superpone sobre otra de manera drástica o compitiendo por tu atención. En mezclas demasiado complejas de puedes perder un poco la orientación, pero la experiencia general y dominante ha sido la de recibir unas escuchas limpias, aireadas y satisfactoriamente transparentes
Recuperando detalles, no es una maravilla, pero, como dije más arriba, está bastante alejado de la agresividad y revelación absolutamente invasiva de información. Es algo mucho más progresivo, de manera sutil, perfecto para momentos más inmersivos, de relax, sin dejar de sentir la música.
Videojuegos de un solo jugador:
Siempre buscando la experiencia más cinematográfica posible, probado en títulos narrativos y de acción intensiva. Consultad mi blog para ver los juegos específicos y las condiciones de análisis del audio en videojuegos.
Poniendo a prueba este set con los juegos de acción, el resultado de desempeño obtenido es altamente satisfactorio. Las escenas más impactantes son representadas sonoramente con toda la emoción y rotundidad requerida donde explosiones, golpes, disparos y derrumbes muestran todo su esplendor de una manera limpia y efectiva.
En asuntos de inmersión, el sabor es agridulce. Dulce porque dependiendo si los elementos sonoros residuales viven en la zona media del gráfico, serán bien posicionados, sin perderse en el espacio pero, los más finos y delicados, aquellos que casi siempre pasan desapercibidos como crujidos, cantos de pájaros o ruidos al pisar hojas secas, no fueron representados con toda la profundidad y textura suficiente como para que te envuelvan en una experiencia. Por supuesto, no es dramático pero, entendedme, se quedan en un segundo plano.
Siguiendo con los diálogos, la sensación fue de completa satisfacción. Me gusta mucho este set para voces de cualquier tipo por su naturalidad, presentación y tímbrica. En momentos cargados donde se pueden perder las líneas de conversación entre la masa sonora, no dejé en ningún momento de recibir su presencia.
Por otro lado, estamos completamente a salvo de molestas sibilancias con Quartet. Juego mucho RPG donde los hechizos cristalizados y golpes metálicos abundan. No sentí un recorte en cuanto a disfrute de las frecuencias más altas, pues son bien separadas, pero si pude continuar mis partidas sin molestias y sin tener que bajar el volumen de escucha en cualquier momento.
En cuanto al escenario, no es algo expansivo. Está en un término medio en cuanto a representación de escalas. Podría decir que es bastante correcto y su desempeño en juegos más abiertos o más cerrados siempre fue gratificante. En este tipo de juegos no importa tanto el tamaño si no como posiciona las distancias y, este conjunto de monitores hace un trabajo digno a la hora de mostrar una correcta profundidad y horizontalidad de los sonidos tanto estáticos como dinámicos.
Para terminar, en momentos totalmente caóticos donde se encuentran muchas capas sonoras a la vez, pudo desenredarlas con eficiencia en la mayoría de casos. Solo cuando se juntan muchas explosiones, gritos, disparos y sonido ambiental pude percibir que le costaba un poco pero, no puedo decir que sintiera una masa sonora ilógica.
Conclusiones finales y valoración personal:
En definitiva, los Kiwi Ears Quartet me dejaron la experiencia de ser un set profundamente disfrutable, pensado más para conectar con la música, el juego o la experiencia sonora desde el placer que desde el análisis constante. Su sonido tiene ese equilibrio tan difícil entre diversión, naturalidad y comodidad, logrando que tu escucha se sienta viva, dinámica y emocionalmente agradecida sin exigirte atención ni agotarte. No buscan deslumbrarte con exageraciones sino más bien construir una sensación honesta, con mucho carácter, donde prima el disfrute sostenido.
Su mayor fortaleza está en cómo consigue sonar lleno, expresivo y musical sin perder compostura. Tiene pegada, tiene energía, tiene claridad, pero sobre todo tiene una capacidad muy marcada para hacer que quieras seguir escuchando. Es un sonido que envuelve con facilidad, que transmite emoción en voces, contundencia en pistas intensas y una sensación general de limpieza que favorece tanto la inmersión como el relax.
Hay una madurez en su propuesta ya que sabe entretener sin volverse estridente, sabe ofrecer frescura sin caer en frialdad, y sabe mantener el interés sin necesidad de ser agresivo.
Donde quizá deja entrever más claramente su filosofía es en que no pretende convertir cada escucha en una disección minuciosa ni en una búsqueda obsesiva de lo oculto. Su enfoque parece mucho más orientado a la experiencia global, a dejarte sentir la obra con fluidez y satisfacción antes que a poner cada pequeño matiz bajo un microscopio.
Quienes persigan una experiencia más orientada a la hiperobservación, a la búsqueda constante del microdetalle o a una sensación más incisiva y extrema, probablemente encuentren aquí una propuesta menos alineada con sus expectativas.
Personalmente, Quartet me parece un IEM con una identidad muy clara: sabe disfrutar de sí mismo y sabe hacerte disfrutar. No intenta ser el más espectacular ni el más técnico. Su éxito está en ofrecer una experiencia sonora emocionalmente satisfactoria, equilibrada y tremendamente fácil de querer.
Si has llegado hasta aquí, gracias por leer.
¡Nos vemos en la siguiente reseña!
Descargo de responsabilidad:
Este set de monitores ha sido enviado por Linsoul. Agradezco de corazón la oportunidad de poder probar uno de sus productos sin coste alguno y que no se haya impuesto ninguna condición a la hora de confeccionar este análisis.
A pesar de esto, mi prioridad es ser lo más imparcial posible dentro de la subjetividad que conlleva analizar un producto de audio. Mi opinión solo me pertenece a mí y la desarrollo entorno a la percepción de mis oídos. Si tienes una distinta, es igual de válida. Por favor, siéntete libre de compartirla.
Mis fuentes:
-FiiO K11 para música y videojuegos en el Pc principal.
-FiiO KA13 mientras trabajo.
-FiiO BTA30 Pro + FiiO BTR13 para escucha inalámbrica LDAC en casa.
-FiiO BTR13 + FiiO BT11 + Iphone 16 Pro Max para escucha inalámbrica en la calle.
-FiiO KA11.
-FiiO Jiezi 3.5mm/4.4mm
-Shanling M0 Pro 3.5mm/4.4mm.
-Tri TK3.
-Apple Music.
-Archivos FLAC y MP3 locales.
Comentarios
Publicar un comentario