Kiwi Ears Astral: Diversión Hi-Fi.


¡Hola Comunidad!

Quiero compartir con vosotros el análisis de un set de monitores de Kiwi Ears que creo que no necesita mucha presentación: Astral.

Link

Precio: 299$-260€

 


Pros:

-Subgrave profundo, extendido, rumble físico pero técnico.

-Gran nivel de textura en todas las frecuencias.

-Voces masculinas y femeninas bien articuladas, con muy buen timbre.

-Rango medio natural, limpio, separado.

-Espacio sonoro espacioso y bien representado.

-Set divertido, enérgico.

-Excelente versatilidad para cualquier género de música y videojuegos.

Contras:

-El fit puede ser muy grande para tus oídos. Carcasas grandes.

-Para mi gusto el cable es demasiado rígido.

-No es muy apto para grabaciones de poca calidad.

-Voces masculinas muy graves carentes de cuerpo y matización.

-Mejora con ear tips de otras marcas.

 


Accesorios:

-Dos cápsulas.

-Cable con terminación 0.78mm y conexión modular 3.5mm/4.4mm.

-Un set de ear tips tamaños SML.

-Repuesto de filtros para nozzles.

-Estuche de almacenaje y transporte.

-Manual de usuario.



Comodidad, diseño y construcción:

Bueno, en cuanto a ergonomía tengo que avisar que la carcasa es algo grande. Cuidado la gente con orejas pequeñas. No obstante, si tus orejas son medianas o inclinadas hacia ser grandes, considero que no tendrás ninguna pega. Las mías son medianas, tanto el pabellón como el canal auditivo.

La largura de la inserción fue satisfactoria pero opté mejorarla con ear tips de terceras marcas ya que no conseguía un sello eficiente con las de stock.

En ninguna de mis sesiones de escucha noté molestias o zonas de dolor tras un uso prolongado, no obstante, el cable, si que produjo que alguna vez los monitores se desencajaran de mis oídos debido a la rigidez y poca flexibilidad.

Aún así, es un cable que encandilará a los aficionados por su buena construcción, sintiéndose robusto y duradero. Pienso que es más para un uso sedentario que activo.

En cuanto a la construcción, la placa frontal está integrada en la resina de grado médico del cuerpo del IEM, con un acabado brillante emulando un cielo estrellado, siendo ligeras de peso.





Aspectos técnicos:

-Configuración de 1DD+6BA.

-Impedancia 23 ohms.

-Sensibilidad 105 dB.

-Respuesta declarada 10hz-22khz.

 


Emparejamiento para las pruebas:

-Ganancia establecida en high.

-Fuente cálida/neutral para música.

-Fuente cálida/neutral para videojuegos single player.

-Fuente neutral para videojuegos multiplayer.

-Dunu Candy ear tips.

-Cable de stock 4.4mm.

 


Firma sonora:

Cuando pongo el Astral a trabajar con los graves, el espectro inferior de frecuencias se siente como un motor bien afinado debajo de la música. No en el sentido de un grave inflado que lo devora todo, sino con una pegada profunda, elástica y bastante bien medida. El subgrave llega hondo y deja esa vibración que tanto nos gusta cuando el track lo exige, mientras que el medio grave golpea con firmeza sin sonar tosco ni embarrado. 

A mí me da esa sensación de energía con pero con un muy buen saber hacer: puede sonar contundente, incluso atrevido, pero rara vez pierde compostura. Los impactos tienen presencia, los bajos conservan textura y no todo termina convertido en una masa gorda. Me parece una zona con ambición, pensado para disfrutar géneros con peso sin sacrificar la claridad. Se mueve con soltura, ofreciendo músculo sin secuestrar el resto de frecuencias. No solo impresiona si no que sabe equilibrar diversión con control, y eso lo hace bastante más interesante.

La zona de medios no roba el protagonismo, pero tampoco acepta ser personaje secundario. Yo la noto limpia, ágil y con bastante intención, diseñada para mantener todo ordenado mientras deja respirar la mezcla. No tiene ese grosor cómodo de sets más cálidos, así que las notas no se sienten especialmente densas, pero a cambio obtengo separación, definición y una claridad muy agradecida. Los instrumentos en general se perciben bien colocados, sin formar atascos que estropeen lo que escuchas. 

Los medios superiores presentan una energía bien alegre, así que ciertas voces o instrumentos pueden avanzar con decisión, dándole al conjunto un carácter más vivo y moderno. Personalmente, lo disfruto porque evita sonar dormido. No lo compraría esperando una afinación de las que hoy en día se llaman seguras o agradables, para todo el mundo; esto va más de precisión con chispa, de limpieza con carácter, de ofrecer detalle sin perder dinamismo. Es un enfoque más atlético que sedoso, y, para mí y muchos, eso juega a nuestro favor.

Arriba, en los agudos, el Astral no se anda tampoco con nimiedades. Hay brillo, extensión y una sensación de apertura que le da bastante oxígeno al sonido. Los agudos lucen con presencia clara, aportando aire, definición y ese toque de frescura e información ininterrumpida que ayuda a sacar detalles con facilidad. Yo lo percibo expresivo, incluso puede que a veces demasiado valiente, pero no necesariamente agresivo. Puede rozar intensidad en grabaciones más punzantes, sí, aunque normalmente se mantiene en una línea emocionante más que castigadora.

Hablando de las voces masculinas graves, me suenan bastante perfiladas, más enfocadas en limpieza que en densidad excesiva. Las masculinas estándar tienen buena claridad y articulación, con una presencia bastante natural dentro de su afinación. Donde más noto el carácter de este set de monitores es en las femeninas, que las noto vibrantes y con bastante naturalidad, aunque a veces pueden sentirse algo más adelantadas.

En el rendimiento técnico, es donde yo realmente levanto una ceja. La escena sonora tiene una amplitud muy competente, con una sensación de espacio que evita el clásico efecto de sonido comprimido entre las orejas. No pretende ser una sala de conciertos, pero sí ofrece apertura convincente. 

El imaging está francamente bien ejecutado: localizar sonidos, seguir direcciones o identificar capas resulta fácil y bastante preciso. 

El layering también juega en buena liga; los elementos mantienen cierta jerarquía y no se atropellan entre sí con facilidad, pero donde más me convence es en cómo rescata pequeños matices: texturas de fondo o detalles sutiles aparecen sin que todo dependa únicamente de brillo artificial. Para mí, no es solo resolución por exageración, sino una capacidad real de organizar información con limpieza, manteniendo una presentación técnica seria pero sin descuidar la diversión.




Videojuegos single player:

Siempre buscando la experiencia más cinematográfica posible, probado en títulos narrativos y de acción intensiva. Consultad mi blog para ver los juegos específicos y las condiciones de análisis del audio en videojuegos.

En títulos para un solo jugador, el Astral se hace notar con una actitud bastante seria cuando toca repartir espectáculo. En escenas de acción, se nota especialmente competente porque los golpes sonoros tienen peso, impacto y esa sensación de energía física que hace que una explosión, una espada chocando o un derrumbe no suenen simplemente fuertes, sino realmente contundentes. Los graves aquí ayudan mucho a dar dramatismo, y el subgrave aporta ese retumbe que hace más emocionantes las secuencias intensas. No se siente como un festival de bajos descontrolados, sino como una respuesta con fuerza, pero bien organizada, así que incluso en momentos caóticos mantiene bastante compostura. Si estoy jugando algo con combates constantes, persecuciones o batallas grandes, el Astral añade ese punto de adrenalina extra que hace todo más divertido.

En cuanto a diálogos, me deja una impresión bastante sólida porque las voces suelen mantenerse claras y bien separadas del resto de efectos. Incluso cuando la banda sonora se quiere protagonismo o alrededor hay ruido ambiental importante, las conversaciones principales conservan suficiente presencia como para seguir la historia sin esfuerzo. Esto se agradece muchísimo en juegos narrativas o títulos donde una mala mezcla puede hacer que medio lore se pierda entre explosiones. Las voces masculinas y femeninas suelen sonar definidas, con buena inteligibilidad, así que tanto escenas tranquilas como cinemáticas importantes mantienen su impacto.

La inmersión ambiental es uno de esos puntos donde el Astral sabe lucirse sin necesidad de exagerar. Pequeños sonidos residuales como viento, hojas, pasos lejanos, reverberaciones en pasillos, maquinaria de fondo o lluvia ligera aparecen con más claridad de la que uno podría esperar si normalmente no presta atención a esos detalles. Eso hace que muchos escenarios se sientan más completos, porque no solo escucho lo importante, también percibo mejor todo lo que construye atmósfera. En juegos de terror, exploración o mundos abiertos esto suma muchísimo.

La separación de capas también juega bastante a favor. Cuando el juego mezcla música, efectos, voces, enemigos y ambiente al mismo tiempo, el Astral consigue mantener orden con bastante solvencia. No todo termina comprimido en una pared sonora, y eso hace más fácil distinguir información útil mientras sigo disfrutando del espectáculo.

En escenario, ofrece una sensación espacial convincente, con buena anchura y aire suficiente para que los mundos no parezcan encerrados dentro de la cabeza. No reemplaza unos auriculares abiertos, claro, pero para IEM da una presentación bastante competente.

Sobre sibilancia, ciertos efectos metálicos o de hechizos muy agudos pueden sonar algo más vivos de la cuenta, especialmente disparos metálicos o sonidos brillantes, pero por norma general no arruina la experiencia salvo mezclas agresivas aunque a veces sea recomendable bajar un poquito el volumen de escucha.

Y en posicionamiento, responde bastante bien, lo que resulta sencillo ubicar direcciones, movimientos o amenazas de manera natural, precisa y especialmente útil cuando quiero reaccionar rápido sin depender solo de lo visual.


Videojuegos shooter multi player:

Siempre buscando la experiencia más analítica del escenario posible, probado en títulos competitivos del género shooter. Consultad mi blog para ver los juegos shooter específicos y las condiciones de análisis del audio en videojuegos.

Pasando al terreno de juegos competitivos, el modelo de Kiwi Ears cambia bastante el enfoque, porque aquí ya no importa solo que todo suene espectacular, sino qué tan bien traduce información útil en medio del caos. 

En Counter-Strike 2, donde cada paso, recarga o pequeño movimiento puede decidir una ronda, me da una sensación bastante precisa en ubicación lateral y direccional. Los sonidos suelen colocarse con buena lógica dentro del espacio, así que distinguir si alguien rota, empuja o se aproxima por un ángulo concreto resulta convincente. No hace magia, pero sí ofrece una escena lo bastante organizada para reaccionar con confianza, pero para mi gusto, una zona de graves más relajada le sentaría mejor. Creo que con otras ear tips más abiertas, estilo a Tri Clarion, favorecerían una mejor respuesta en las zonas donde los detalles tomaran algo más de protagonismo.

En Apex Legends, donde todo es más vertical, rápido y cargado de habilidades, el Astral mantiene una separación bastante competente incluso cuando habilidades, disparos y movimiento se cruzan al mismo tiempo. Aquí agradezco especialmente su capacidad para no colapsar la mezcla, porque entre tanto estímulo sonoro sigue siendo relativamente fácil rastrear pasos, reposicionamientos o combates cercanos.

En Warzone, donde el mapa, distancia y múltiples capas de acción pueden volverse una locura, responde con una escena amplia y una presentación coherente que ayuda a interpretar amenazas sin que todo parezca venir del mismo punto. Explosiones y killstreaks tienen fuerza, pero no suelen borrar información crítica.

Terminando con Battlefield 6, probablemente el entorno más caótico de todos, el Astral demuestra un excelente control de separación de elementos sonoros. Vehículos, disparos, destrucción y ambiente masivo conservan una jerarquía bastante sólida. No convierte el caos en silencio táctico, pero sí organiza mejor el desorden, permitiéndome mantener orientación espacial y detectar prioridades con más claridad de la esperada. De nuevo, eche en falta un rumble algo menos expresivo.

 

Conclusión final y valoraciones personales:

Astral no es set que simplemente reproduzca música o sonido de videojuegos, más bien da la impresión de querer meterme dentro de la experiencia, de añadir intención, energía y una sensación constante de viveza. Lo que más me transmite es dinamismo. Hay una personalidad clara, con una presentación que se siente despierta, expresiva y con ganas de hacer cada escucha más emocionante. Cuando acierta, y lo hace muchas veces, consigue ese punto tan complicado entre espectáculo y control, donde disfruto tanto del impacto como de la organización sin sentir que una cosa sacrifica la otra.

Personalmente, una de sus mayores fortalezas está en que rara vez me deja indiferente. Tiene esa capacidad de hacer que muchas pistas, escenas o partidas se sientan más intensas, más grandes o simplemente más entretenidas. Me gusta especialmente porque no cae en lo plano ni en lo excesivamente complaciente si no que tiene carácter propio, mucha seguridad en cómo presenta las cosas y eso para mí vale mucho más que una afinación diseñada únicamente para no molestar. El Astral me parece un producto para quien disfruta una experiencia activa, para quien quiere notar emoción, claridad y presencia sin perder una sensación de orden bastante bien conseguida.

También valoro mucho cómo logra mantener una experiencia versátil. Puedo disfrutarlo en música, sumergirme en mundos narrativos o usarlo en competitivo sin sentir que está completamente fuera de lugar. Eso habla bien de un sonido que, incluso teniendo una identidad marcada, sabe adaptarse mejor de lo esperado.

Ahora bien, también creo que su enfoque no va a conectar con todo el mundo. Si alguien busca una escucha especialmente relajada, ultra suave o con esa sensación de abrazo cálido y redondeado durante horas, probablemente existan perfiles más alineados con esa idea. Aquí hay más intención que complacencia auditiva.

En definitiva, para mí el Astral va dirigido a quien disfruta un sonido moderno, enérgico y con personalidad, alguien que quiere sentir que sus canciones, juegos o películas tienen pulso y respiran llenas de vida. No lo veo tanto para quien solo quiere compañía de fondo, lo veo para quien quiere participar activamente en lo que escucha. 

Y ahí, sinceramente, creo que deja una impresión bastante difícil de ignorar.

 

Si has llegado hasta aquí, gracias por leer.

Más reseñas en mi blog.

Redes sociales en mi perfil.

¡Nos vemos en la siguiente reseña!

 

Descargo de responsabilidad: 

Este set de monitores ha sido enviado por Linsoul. Agradezco de corazón la oportunidad de poder probar uno de sus productos sin coste alguno y que no se haya impuesto ninguna condición a la hora de confeccionar este análisis. 

A pesar de esto, mi prioridad es ser lo más imparcial posible dentro de la subjetividad que conlleva analizar un producto de audio. Mi opinión solo me pertenece a mí y la desarrollo entorno a la percepción de mis oídos. Si tienes una distinta, es igual de válida. Por favor, siéntete libre de compartirla.

 

Mis fuentes: 

-FiiO K11 para música y videojuegos en el Pc principal. 

-FiiO KA13 mientras trabajo. 

-FiiO BTA30 Pro + FiiO BTR13 para escucha inalámbrica LDAC en casa. 

-FiiO BTR13 + FiiO BT11 + Iphone 16 Pro Max para escucha inalámbrica en la calle. 

-FiiO KA11.

-FiiO Jiezi 3.5mm/4.4mm

-Shanling M0 Pro 3.5mm/4.4mm.

-Tri TK3.

-Apple Music. 

-Archivos FLAC y MP3 locales. 

Comentarios