Kiwi Ears Septet: un escenario enorme para el sonido.
¡Hola Comunidad!
De la mano de Kiwi Ears os presento, aunque ya lo conoceréis, el Septet, un set multidriver de la gama media de la marca con diseño semiabierto.
Precio: 238€-274$
Pros:
-Magnífica separación instrumental.
-Gran trabajo el que realiza separando capas.
-Posicionamiento sonoro por encima de la competencia.
-Graves controlados, con resolución, pero extensos y rápidos.
-Zona media muy bien definida.
-Excelente capacidad para mostrar detalle.
Contras:
-Un set brillante, demasiado para algunos. Riesgo de fatiga auditiva.
-Ser semiabierto no favorece al grosor de la zona de bajas frecuencias.
-Las Eartips incluidas no están a la altura de la calidad sonora.
Accesorios:
-Dos cápsulas.
-Cable modular con conexión 0.78mm y terminación 3.5mm/4.4mm.
-Dos sets de Eartips tamaños SML.
-Estuche de transporte y almacenaje.
-Manual de usuario.
Comodidad, diseño y construcción:
En términos de diseño es un conjunto muy de mi agrado pues las rejillas y el cepillado del metal de aleación metálica le confieren una estética industrial que me parece discreta y steampunk a la vez.
La estructura a su vez se percibe correctamente ensamblada, uniformes todas las líneas del cuerpo, dejando entrever en las aberturas del respiradero una rejillas con tonalidad marrón.
La ergonomía me funcionó, pues a pesar de los siete drivers incorporados, Septet no es un conjunto de dimensiones enormes, más bien mediano. El ajuste fue sencillo y cómodo durante todas las horas que estuve con el set, pues en ningún momento sentí puntos de presión.
Las Eartips incluidas es algo que siempre digo en la mayoría de sets de Kiwi Ears: necesitan una mejora. Se pueden usar, pero no hacen justicia al precio que vale todo el paquete y sobre todo a la calidad sonora.
El cable me gusta mucho, el conocido Terras. Es ligero, de grosor medio, no produce tirones, ajusta bien detrás de la oreja, no se enreda, desliza bien: es uno de los mejores cables que puedes encontrar si buscas un accesorio que no tome un protagonismo innecesario y no moleste.
Aspectos técnicos:
-Configuración de 1DD+4BA+1MP+1PZT.
-Impedancia 15 ohms.
-Sensibilidad 95 dB.
-Respuesta declarada 8hz-30khz.
Emparejamiento para las pruebas:
-Fuente neutral.
-Ganancia establecida en alta.
-Dunu Candy Eartips.
-Cable de stock 4.4mm.
Firma sonora
Como siempre, empezando por abajo y a grandes rasgos, transmite una sensación de mucho control, de tenerlo todo bien atado. La profundidad es notable pero bastante alejada del impacto bruto.
En el subgrave encuentro autoridad, creando atmósfera, pero sin apropiarse del protagonismo. No impresiona de primeras, es más, puede dar la impresión de que está desaparecido, pero a medida que vas alternando entre géneros te das cuenta de que su presencia sale a relucir de manera técnica cuando se le requiere, construyendo poco a poco un espacio de estabilidad sobre donde se asienta la música.
El medio grave, por otro lado, tiene un golpe limpio y rápido, con un impacto que se hace notar, manteniendo la compostura sin descontrolarse, donde destaco su resolución y textura, aunque no posea un cuerpo con demasiado grosor.
La presentación del rango medio apuesta por la claridad y el espacio. No es una zona donde encuentres mucha cercanía pero los elementos respiran de manera muy natural. El peso de nota es llevado a cabo con elegante maestría, muy cerca de algo que podríamos denominar real. No encuentro una zona hundida pero tampoco la sientes frontal. Creo que Septet encuentra un punto intermedio muy fácil de disfrutar, donde se siente todo organizado de manera satisfactoria, sin congestión, con fluidez, manteniendo el equilibrio con una luminosa cantidad de matices, pero sin buscar un protagonismo innecesario.
Los medios altos mantienen una chispa enérgica que eficazmente empuja la música, con muy buena definición, notándose cierta elevación que sin querer decir que es agresiva, si impresiona por su efusividad, donde este set de monitores empieza a mostrar su carácter.
En cuanto al rango alto, aquí el set muestra su verdadera carta de presentación. Hay extensión en los agudos, energía a raudales y crea una sensación abierta que aporta vida a las pistas, donde los matices, detalles, asoman sus acordes con mucha facilidad. Las pistas parecen ampliarse en esta zona, contribuyendo al espacio donde expandirse y revelando una resolución exquisita.
Hay bastante brillo, sí, pero es presentado de manera refinada. A algunos les puede resultar excesivo, no fue mi caso, pues a pesar de esto, el dinamismo es fresco, fluido. En grabaciones muy intensas de según que géneros, si que pude encontrar algo de agresividad que algunos puede que lo encuentren fatigante.
Es un set que, aunque en rangos inferiores de frecuencias muestre buen nivel de equilibrio y técnica, su foco en la zona alta es notable, pero en ningún momento sentí que la armonía general fuera descompensada: para mí, la emoción y contraste resulto muy satisfactoria, pues alabo su capacidad para mantenerse abierto, transparente y con una gran calidad de resolución.
Siguiendo con el desempeño en temas vocales, no es un conjunto que centre sus esfuerzos en esto pero el resultado me pareció muy competente, pues las vocales masculinas muy graves mostraron una presencia suficiente, transmitiendo autoridad en la profundidad y articulación. Las masculinas más normales suenan limpias, bien definidas, beneficiándose de la afinación del Septet. Las femeninas las encuentro bastante expresivas, cargadas de alegría, espaciadas, aunque, como decía antes, no es una puesta a punto que busque colocar estos elementos en primer plano, pero suenan naturales y agradables.
En cuanto a nivel técnico me parece una bestia para su precio. Lo primero que sientes cuando le das al play es la gran sensación de libertad y amplitud que te acompaña. La distribución es abierta, aireada, bien delimitada. El espacio por donde se distribuyen los sonidos es de buena capacidad lateral y frontal, aunque a veces las grabaciones en vivo puedan sonar algo lejanas las composiciones vocales. Aun así, la sensación es de inmensidad, donde la ubicación es sencilla de seguir, precisa, muy precisa; cada elemento tiene su lugar y está perfectamente estratificado, logrando un layering que he admirado durante todas mis sesiones.
Recuperando detalle, muestra gran capacidad. Sí es cierto que es un set que no se limita a la hora de darte información, pues todo lo que está en las pistas no vas a perderlo. No es un bombardeo constante, agresivo, tedioso, si no que puedes saborear la textura de matices micro y macro con mucho esplendor.
Videojuegos de un solo jugador.
Consulta en mi blog como analizo el sonido en esta sección.
En títulos de acción más explosiva, donde muchas veces medimos la diversión sonora de los videojuegos y auriculares, Septet tiene un alma bien equilibrada a la hora de mostrarse como un set adaptable a los momentos intensos. No es una tormenta de golpes, resonancias y retumbes, no al menos de una manera artificial, si no que el desempeño es bastante cauteloso y prefiere la técnica sobre el asombro fácil. Me refiero a no querer crear una atmósfera cálida, donde cualquier atisbo de explosiones o golpes sabes que te va a asombrar, el modelo de Kiwi Ears prefiere mantenerse escondido, sobrio, limpio y esperar el momento exacto para desatar el impacto y hacer las delicias de tus oídos.
En cuanto a inmersión, creo que este conjunto logra uno de los mejores desempeños que he podido probar en este rango de precios, si no el mejor, pues sus excelentes capacidades técnicas propician a que cualquier detalle sonoro ambiental sea captado con fidelidad, favoreciendo sentirte dentro de tus partidas, apreciando cada detalle como vientos, movimientos de hojas, crujidos, voces lejanas, sonidos animales. Los representa con cierto toque de frialdad, no esperes encontrarte dentro de una atmósfera acogedora, si no algo más bien que con un bisturí disecciona cada detalle.
Hablando de diálogos, pese a que las voces son claras y vivas, no tienen una presencia y protagonismo muy marcado. Quiero decir: se escuchan bien, nítidas, pero algo fuera de la escena principal, como si fueran algo secundario. No se pierden entre las líneas sonoras, se mantiene a flote en los momentos intensos, pero no están tan al frente como me gustaría para este tipo de juegos en solitario y disfrutar intensamente las conversaciones.
En términos de separación sonora si que me quito el sombrero, pues la claridad con la que percibo cada elemento sonoro, incluso en escenas muy cargadas, es separado con transparencia, como si notara un espacio enorme entre cada línea de sonido, perfectamente definido y delimitado, evitando así masas sonoras ininteligibles que impiden que disfrutemos de este apartado en los videojuegos.
Para ir acabando ya, el posicionamiento tanto dinámico como estático es extremadamente preciso, con clarividencia y eficacia, pudiendo advertir desde donde nos llega cada cosa. Esto facilita mucho las partidas en videojuegos de espacios muy abiertos, pues su escenario es inmenso, con una proporcionalidad en sus ejes muy equilibrada y la sensación de estar rodeado e inmerso es constante.
No quisiera olvidarme de advertir que quizá sea un set propenso a causar fatiga a algunos oídos que no lleven bien el estar constantemente recibiendo información pues, aunque sin ser sibilante, los detalles que estamos constantemente escuchando tienden a ofrecer mucho brillo en las frecuencias medias-altas y altas.
Conclusión final y valoraciones personales:
Septet es un set que es fácil de encajar con él siempre y cuando no seas una persona con oídos sensibles al brillo. Personalmente, aguanto bien este tipo de afinaciones cargadas de detalle, sin ningún tipo de sufrimiento por mi parte, pues su neutralidad, capacidades técnicas, separación instrumental y unos graves profundos, limpios e impactantes, me han gustado mucho, aunque en el aspecto vocal no haya logrado convencerme del todo, pues la presentación de estas son algo rezagadas.
Las comparaciones con su hermano Astral son evidentes y durante todo mi período de análisis y disfrute tuve ese modelo de Kiwi Ears en mi cabeza y, aunque con carácteres diferentes, tienen bastantes similitudes, pero Astral desde una perspectiva con un toque más musical y no tan frío.
Me parece una opción de mercado que en cuanto a rendimiento técnico está bastante por encima de la media de todas las cosas que he probado tanto de la propia marca como de la competencia, solo tiene que encajarte su tipo de afinación muy cercano a algo clínico pero enérgica, transparente, abierta, detallada y que no busca una sensación abrumadora fácil, coloreando el sonido, si no que te la ofrece de manera precisa y con mucha técnica.
Si has llegado hasta aquí, gracias por leer.
¡Nos vemos en la siguiente reseña!
Descargo de responsabilidad:
Este set de monitores ha sido enviado por Linsoul. Agradezco de corazón la oportunidad de poder probar uno de sus productos sin coste alguno y que no se haya impuesto ninguna condición a la hora de confeccionar este análisis.
A pesar de esto, mi prioridad es ser lo más imparcial posible dentro de la subjetividad que conlleva analizar un producto de audio. Mi opinión solo me pertenece a mí y la desarrollo entorno a la percepción de mis oídos. Si tienes una distinta, es igual de válida. Por favor, siéntete libre de compartirla.
Mis fuentes:
-Topping DX5 II para música y videojuegos en el Pc principal.
-NiceHCK Octave mientras trabajo.
-FiiO BTA30 Pro + FiiO BTR13 para escucha inalámbrica LDAC en casa.
-FiiO BTR13 + FiiO Airlink + Iphone 16 Pro Max para escucha inalámbrica en la calle.
-Apple Music.
-Archivos FLAC y MP3 locales.
-Windows/MacOS/IOS/iPadOS/Android.

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